Así de esa forma la comunicación
política y social no solo se reduce a los medios tradicionales, a menos exclusividad,
aunque si a mensajes centralizados, donde la crítica de los cibernautas debe
ser en búsqueda de que se replantee los mensajes audiovisuales para ser más
claros, oportunos y apegados a la verdad.
Respecto al ámbito político
resulta que las TICs hacen evolucionar la forma de hacer llegar el mensaje a través
de un canal que requiere una nueva ilustración para continuar en la lucha del
obtener el voto, pero el reto más fuerte es que el ciudadano confíe para
adaptarse a estos cambios, que resultan antropológicos ya que no solo es dar un
click es cambiar un hábito y que ante lo desconocido lo que hace la mayoría y
retraerse, siendo la educación la cual reducirá el trecho para los hombres…
Es pertinente que
hablamos de un ser racional pero como toda población existen personas con un
perfil más sensible a los cuales si se les explota la comunicación de una forma
más emocional contaremos con mas elementos integradores y adeptos a proyectos
sociales y políticos, donde los políticos tendrán la oportunidad de ganar solo acercándose
y gestionando a favor de la gente, así estas personas sensibles serán los más
fuertes líderes de opinión debido a la pasión que entregan al momento de
comunicar.
Una gran parte de
convertirte en figura mediática tiene que ver con el lenguaje y la imagen, como
te ven te tratan pero como hablas te atienden… por lo tanto hagas lo que hagas
siempre tendrá una opinión pero es delicado lo que digas, como lo digas y a
quien lo digas, por que COMO se entienda se construirá una campaña a favor o en
contra, en otras palabras será alimento para satisfacer o será para devorar,
por lo tanto una estrategia fundamental es la imagen pública, el discurso, el
mensaje pero sobre todo la percepción que se formulen los ciudadanos, ya que es
una creencia, donde nuestra cultura tiene un fuerte peso la creencia e influida
más por sensibilidades y apegos.
Los mensajes políticos
han reducido tremendamente su duración obligando a los actores políticos a
sustituir el contenido conceptual por otros con mayor contenido simbólico. La
limitación en el tiempo y la necesidad de persuadir obligan a buscar nuevos
canales de comunicación, los mensajes se adaptan a un nuevo medio de
distribución. La facilidad para establecer canales audiovisuales, contemporáneos
produce una saturación más en campañas políticas que hasta se hace una censura
y represión sin ser un modelo funcional.
Ya
que se siguen con ideas arcaicas, directivas y cerradas, ya que la política por
momentos se dirige exclusivamente a los medios de comunicación. La comunicación
política sigue concentrando todos sus esfuerzos de comunicación hacia los
medios, olvidando su objetivo principal, EL CIUDADANO, ya que en la guerra en
la búsqueda de convencer los medios lamentablemente se emocionan o se
administran económicamente y se polarizan y dejan de ser autónomos y éticos al
momento de comunicar los mensajes de los políticos, cultura hecha por dadivas o
amenazas dentro de la historia, herencia presente en la corrupción de los
medios, es por ello que aunque en las nuevas tecnologías no todo es confiable
hay más oportunidad de encontrar críticos independientes tratando de cambiar la
cultura política como formuladores de opinión a través de mensaje de reflexión o
bien de resistencia los cuales se identifiquen células para hacer grandes
redes.
Dando
fuerza y certeza a los medios de comunicación a través de la tecnología existente
y que evoluciona a cada instante.